Vacunas polio (Parte 2): La vacuna que Israel no dio
Netanyahu dijo en la ONU que Israel dio a los gazatíes la vacuna contra la polio y eso prueba que Israel no cometió genocidio. Es eso verdad?
El 24 de septiembre de 2026, ante la Asamblea General de la ONU, Benjamin Netanyahu se superó a si mismo dirigiéndose a las representaciones diplomáticas que aún se mantenían en la sala con una frase que va a pasar a la historia: «Israel no cometió genocidio. Israel previno el genocidio».
Y como prueba citó la campaña de vacunación contra la polio en Gaza, y preguntó: «¿Qué régimen genocida da un millón de vacunas contra la polio a la población enemiga?».
El argumento ahora circula profusamente en redes sociales y es viralizado por personas que genuinamente piensan que se trata de un golpe definitivo contra aquellos que denuncian las acciones de Israel como un genocidio.
Para otros, el solo hecho de afirmar que la vacunación contra la polio en Gaza demuestra que no hubo intención de destruir a un pueblo es absurdo, e incluso un insulto para los miles de víctimas.
Por eso, por respeto hacia quienes lo sostienen y también hacia quienes lo sienten como una ofensa, vamos a analizar esa afirmación en todos sus aspectos
Qué es un genocidio
Según el artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptada por la ONU en 1948, el genocidio es la comisión de cualquiera de cinco actos con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso como tal.
Esos actos son matar a miembros del grupo, causarles daño grave físico o mental, someter al grupo a condiciones de vida calculadas para provocar su destrucción física, impedir nacimientos dentro del grupo y trasladar por la fuerza a niños a otro grupo.
Lo que distingue al genocidio de otros crímenes es esa intención específica: no basta con que los actos ocurran, debe probarse que buscaban destruir al grupo como tal.
La palabra la acuñó en 1944 el jurista judío polaco Raphael Lemkin, quien la concebía como un plan coordinado para destruir los fundamentos esenciales de la vida de un grupo, y no solo su exterminio físico. Su concepto abarcaba ámbitos políticos, culturales, económicos y biológicos.
La Convención adoptó una definición más estrecha.
De esa diferencia surgen dos planos de análisis: el penal, que es el que aplican los tribunales, y el histórico y sociológico, que mira el conjunto del proceso. Este artículo usa ambos.
Cuáles son los hechos?
La acusación de genocidio descansa en hechos que organismos de la ONU y la Organización Mundial de la Salud han documentado por separado, y en declaraciones de las propias autoridades israelíes.
Se enumeran aquí los principales, con su fuente y sin calificativos. No es una lista completa. Para el cuadro más amplio debe consultarse el informe completo de la Comisión Internacional Independiente de Investigación sobre el Territorio Palestino Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel, creada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU en 2021 y presidida por Navi Pillay (en adelante, «la comisión») (A/HRC/60/CRP.3).
Atención de salud
- Según la OMS, que cita la comisión, entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de julio de 2024 hubo 498 ataques contra instalaciones de salud en Gaza, con 747 personas muertas directamente en esos ataques. Entre el 7 de octubre de 2023 y el 11 de junio de 2025, la OMS contó 735 ataques que afectaron servicios, personal e instalaciones de salud, con 917 muertos y 1.411 heridos (Comisión de la ONU, A/HRC/60/CRP.3).
- El Ministerio de Salud de Gaza informó, según cita la comisión, que al 15 de abril de 2025 habían muerto 1.400 trabajadores de la salud. El 23 de marzo de 2025, en Rafah, murieron a tiros 15 socorristas (ocho de la Media Luna Roja Palestina, seis de la Defensa Civil y un empleado de la UNRWA), y sus cuerpos fueron enterrados junto a los vehículos. El ejército israelí dijo primero que los vehículos avanzaban de forma sospechosa y luego reconoció que su relato inicial era erróneo; la comisión concluyó que los soldados dispararon intencionalmente contra los socorristas (Comisión de la ONU).
- La OMS informó el 14 de agosto de 2026 que los 36 hospitales de Gaza han sufrido daños y que solo cerca de la mitad funciona parcialmente (OMS, ONU Media).
- Aún a comienzos de agosto de 2026, con el alto el fuego del 10 de octubre de 2025 en vigor, la OMS pidió detener los ataques a instalaciones de salud tras la destrucción de un almacén de suministros médicos.
Infraestructura de la vida civil
- Según el informe de la Relatora Especial de la ONU sobre el derecho a una vivienda adecuada, entre octubre de 2023 y octubre de 2025 al menos el 92% de las viviendas de Gaza fueron destruidas o dañadas, y más del 89% de las instalaciones de agua, saneamiento e higiene ya estaban dañadas a comienzos de 2025 (ONU, A/HRC/61/43/Add.3). El Centro de Satélites de la ONU (UNOSAT), que analiza imágenes satelitales para apoyar la respuesta humanitaria, la evaluación de desastres y la documentación de daños en conflictos, estimó que al 11 de octubre de 2025 cerca del 81% de todas las estructuras de la Franja estaban dañadas (Comisión de la ONU, A/HRC/60/CRP.3).
- Un análisis satelital de la FAO y UNOSAT, retomado por la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria (IPC) en su análisis de hambruna, estimó que más del 98% de las tierras de cultivo de Gaza estaban dañadas, inaccesibles o ambas (IPC, resumen especial del 22 de agosto de 2025).
Alimentos y medicinas
- La comisión documentó un bloqueo total de 11 semanas, entre marzo y mayo de 2025, de alimentos, agua, medicinas y combustible. Concluyó que Israel usó el hambre como método de guerra.
- El IPC, el sistema que usan la ONU y las agencias humanitarias para medir el hambre y declarar hambrunas, confirmó hambruna (fase 5) en la gobernación de Gaza al 15 de agosto de 2025. Según el comunicado conjunto de la FAO, Unicef, la OMS y el PMA, es la primera vez que se confirma una hambruna en Medio Oriente, y más de medio millón de personas estaban atrapadas en ella (IPC; comunicado conjunto).
- El 5 de septiembre de 2025, 45 expertos de la ONU la calificaron de hambruna «deliberadamente diseñada y perpetuada por Israel» (ONU).
- Al 31 de julio de 2025, al menos 1.373 palestinos habían muerto mientras buscaban alimentos, 859 cerca de sitios de la Fundación Humanitaria de Gaza y 514 en rutas de convoyes, según cifras de la ONU que cita la comisión. La oficina de derechos humanos de la ONU dijo que la mayoría de esas muertes fueron causadas por el ejército israelí (Comisión de la ONU).
Niños
- La comisión cita la cifra de 18.430 niños muertos entre el 7 de octubre de 2023 y el 31 de julio de 2025, de un total de 60.199 palestinos muertos, según OCHA (Comisión de la ONU).
- Médicos que atendieron víctimas de los puntos de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza declararon a la comisión que trataron niños con disparos en el pecho, entre ellos una niña de un año y medio en brazos de su madre. La comisión halló además que algunos niños, incluidos menores de corta edad, recibieron disparos de francotiradores en la cabeza.
- Médicos extranjeros que trabajaron en hospitales de Gaza han descrito niños con un solo disparo en la cabeza o el pecho. Nueve médicos lo declararon al diario The Guardian en abril de 2024 (The Guardian, vía PressReader). Según Al Jazeera, 15 de 17 médicos entrevistados por el diario Volkskrant describieron casos de menores de 15 años, y el BBC World Service reportó más de 160 niños baleados, 95 de ellos en cabeza o pecho (Al Jazeera).
Declaraciones de intención
La intención específica es el elemento más difícil de probar en un caso por genocidio. Las acusaciones se apoyan en dos clases de evidencia: lo que dijeron las autoridades y el patrón de la conducta.
- Al ordenar medidas provisionales el 26 de enero de 2024, la CIJ citó declaraciones del ministro de Defensa Yoav Gallant, que dijo estar luchando contra «animales humanos»; del presidente Isaac Herzog, que afirmó que toda una nación es responsable; y del entonces ministro Israel Katz, sobre la privación de agua y electricidad a Gaza.
- La comisión de la ONU analizó las declaraciones de autoridades civiles y militares israelíes y concluyó que son evidencia directa de intención genocida. Concluyó además que el presidente Herzog, el primer ministro Netanyahu y el entonces ministro de Defensa Gallant incitaron a cometer genocidio, y que las autoridades israelíes no actuaron contra ellos (OHCHR, comunicado del 16 de septiembre de 2025).
- Según Reuters, la comisión citó una carta de Netanyahu a los soldados, de noviembre de 2023, que describió como una «guerra santa de aniquilación total» (Reuters, The Nightly). La comisión concluyó que la intención genocida era la única inferencia que podía extraerse de la naturaleza de las operaciones (OHCHR).
Desplazamiento y nacimientos
- Según la comisión, más de 1,9 millones de personas fueron desplazadas entre octubre de 2023 y el 25 de junio de 2025; hasta octubre de 2024, en promedio al menos seis veces, y algunas hasta 19. Los corredores, la zona de amortiguamiento ampliada y las nuevas «zonas de seguridad» cubrían, al 20 de julio de 2025, 278 kilómetros cuadrados, cerca del 75% de la Franja, con acceso prohibido a los palestinos (Comisión de la ONU).
- En octubre y noviembre de 2024, más de 150.000 personas debieron evacuar del norte de Gaza hacia la ciudad de Gaza por las hostilidades, según Unicef y la OMS (OMS).
· La comisión documentó la destrucción, en diciembre de 2023, de la clínica de fertilización Al-Basma, donde se almacenaban unos 4.000 embriones y 1.000 muestras de esperma y óvulos sin fecundar. Concluyó que fue una destrucción intencional que causó daño mental grave, y la analizó entre las medidas destinadas a impedir nacimientos (Comisión de la ONU, A/HRC/60/CRP.3).
- Unicef informó que el acceso a cuidados neonatales críticos se había reducido casi 70% (Unicef).
Detención y violencia sexual
- Según un escrito del propio gobierno israelí ante la Corte Suprema, que cita la comisión, Israel detuvo a más de 4.500 palestinos de Gaza entre el 7 de octubre de 2023 y julio de 2024. La comisión documentó malos tratos generalizados en el centro de detención de Sde Teiman: detenidos con los ojos vendados y esposados, desnudos o casi desnudos durante días, golpeados, atacados por perros y obligados a permanecer en posiciones de estrés (Comisión de la ONU).
- La comisión documentó más de 20 casos de violencia sexual y de género contra detenidos y detenidas en más de 10 instalaciones militares y penitenciarias, y concluyó que la violencia sexual fue generalizada y sistemática.
Estado de la cuestión jurídica
El 16 de septiembre de 2025, la Comisión de Investigación concluyó que Israel cometió cuatro de los cinco actos de genocidio que define la Convención, y que el Estado de Israel es responsable de haberlo cometido y de no haberlo prevenido ni castigado (OHCHR).
La Asociación Internacional de Académicos de Genocidio había llegado antes a una conclusión similar (IAGS; TIME). La Corte Internacional de Justicia ordenó medidas provisionales en el caso de Sudáfrica considerando que aún sin haberse fallado definitivamente, existía un riesgo real e inminente de daño irreparable.
Lo que ocurrió con la vacunación
El argumento tiene un núcleo verdadero, y conviene establecerlo con precisión.
A fines de junio de 2024 se recogieron en Jan Yunis y Deir al Balah muestras de aguas residuales. Un par de semanas más tarde, el 16 de julio se confirmó la presencia de poliovirus.
En agosto se confirmó el primer caso de poliomielitis paralítica en 25 años, en un niño de diez meses. La cobertura rutinaria contra la polio ya había caído del 99% en 2022 a menos del 90% en el primer trimestre de 2024, por efecto del conflicto (Unicef).
El 16 de agosto, la OMS y Unicef pidieron a todas las partes pausas humanitarias para dos rondas de vacunación. Las dosis llegaron el 25 de agosto: 1,23 millones aportadas por Unicef, con neveras y cajas de frío, que pasaron por el aeropuerto Ben Gurion y entraron por el cruce de Kerem Shalom (Unicef, ONU Media; Times of Israel). La OMS informó que Israel aceptó al menos tres días de pausa en cada zona (TVN).
La campaña la condujo el Ministerio de Salud palestino con la OMS, Unicef y la UNRWA. El papel de Israel, según las fuentes disponibles, fue el de la parte que controlaba el acceso: autorizó el ingreso de las dosis y del equipo de frío, aceptó las pausas y coordinó los movimientos con su ejército.
No hay ninguna fuente que diga que haya comprado o donado las dosis. La cancillería israelí presentó el cargamento como «Israel entregó 1.255.000 vacunas contra la polio a Gaza» (Jerusalem Post), pero la afirmación de Netanyahu que atribuye a Israel un aporte no corresponde a la realidad. Israel facilitó el tránsito de las vacunas y aceptó pausas; eso es real y necesario para el éxito de la campaña, pero es muy distinto a darlas.
¿Por qué aceptó Israel las pausas?
Las fuentes muestran varios factores y no permiten saber cuál pesó más. Hubo presión: según el Washington Post, que cita a un alto funcionario del Departamento de Estado, el secretario de Estado Antony Blinken había presionado a Netanyahu sobre el tema (Israel Hayom).
Hubo también interés propio: organizaciones israelíes de enfermedades infecciosas advirtieron a los ministros de Salud y de Defensa que el brote ponía en riesgo a los soldados, a quienes custodiaban detenidos palestinos y a los rehenes, entre ellos un bebé no vacunado (Israel Hayom).
Además de las organizaciones de enfermedades infecciosas ya citadas, la Asociación de Pediatría de Israel pidió a los organismos médicos internacionales que ayudaran a promover la vacunación en Gaza (El Universal), y el Foro de Familias de Rehenes pidió a la OMS y a Unicef que incluyeran a los rehenes en la campaña (CNN, WHDH).
Los resultados fueron, en lo técnico, buenos en gran parte del territorio. La primera ronda vacunó a más de 560.000 niños menores de diez años (ONU Noticias). La segunda, completada el 5 de noviembre, vacunó a 556.774 niños, un 94% del total previsto según datos administrativos. Unicef lo calificó de «logro notable» dadas las circunstancias, y el organismo militar israelí COGAT lo llamó un éxito (Unicef; AFP, Al-Monitor).
Pero la campaña también tuvo límites que la OMS y Unicef documentaron. Para cortar la transmisión se necesitaban dos dosis y al menos 90% de cobertura en cada comunidad. Entre 7.000 y 10.000 niños en Jabalia, Beit Lahiya y Beit Hanún quedaron sin vacunar. La tercera fase se postergó el 23 de octubre por bombardeos, órdenes de evacuación y falta de pausas aseguradas, y se retomó el 2 de noviembre limitada a la ciudad de Gaza (OMS).
El 2 de noviembre, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, informó que el centro de salud de Sheikh Radwan, en el norte de Gaza, fue atacado mientras los padres llevaban a sus hijos a vacunarse, en una zona donde se había acordado una pausa humanitaria: seis heridos, cuatro de ellos niños.
Lo que la vacuna no descarta
En el plano penal, para la Corte Internacional de Justicia, el genocidio exige una intención específica de destruir a un grupo. Sin prueba directa, esa intención puede inferirse de un patrón de conducta, pero solo si es la única inferencia razonable. El argumento de la vacuna debía demostrar que no existe intención por parte de Israel de llevar adelante un genocidio. Sin embargo, no lo hace y por varias razones:
- Un acto no neutraliza un patrón. La Corte examina el conjunto de la conducta. Las pausas para vacunar son un dato más dentro de un conjunto de hechos como los enumerados más arriba.
- La vacunación tiene explicaciones alternativas que no dependen de proteger vidas palestinas. La polio es muy contagiosa y se transmite por agua, alimentos o contacto con heces contaminados (VOA). El ejército israelí anunció que vacunaría a sus propios soldados en Gaza (EFE, El Siglo de Torreón). El portavoz militar dijo que la decisión, tomada con el Ministerio de Salud, buscaba proteger la salud de los soldados y de los ciudadanos de Israel (Kan). A eso se sumó la presión internacional: la ONU pidió las pausas y Estados Unidos pidió facilitar el acceso. La OMS y Unicef advirtieron además del riesgo de que el poliovirus se propagara a los países vecinos (Unicef).
Un acto compatible con la autoprotección y con la presión diplomática no puede ofrecerse como prueba única de una intención de proteger.
- El daño y el remedio provienen del mismo contexto. Naciones Unidas describió el regreso de la polio como consecuencia de la guerra, el asedio, las restricciones de ayuda, el daño al agua y el saneamiento, el hacinamiento y las órdenes de evacuación (ONU Noticias)..
A estas razones se suma una más, de carácter jurídico: facilitar la vacunación no fue una concesión, sino una obligación.
El artículo 56 del IV Convenio de Ginebra exige a la potencia ocupante asegurar la salud pública y adoptar las medidas preventivas necesarias contra epidemias, y el artículo 59 la obliga a aceptar y facilitar los planes de socorro cuando la población está insuficientemente abastecida.
Cumplir una obligación no prueba una intención de proteger, y cumplirla en un caso no borra los incumplimientos documentados en otros.
Una población puede ser vacunada y desplazada a la vez; mantener con vida a quienes se expulsa es plenamente compatible con una política de expulsión.
Lo que si muestra la frase de Netanyahu
Que el primer ministro haya elegido usar una campaña de vacunación que Israel no pagó, que no organizó, que estaba obligado a facilitar y que aceptó, en parte, para proteger a sus propios soldados como su mejor prueba dice bastante.
Hace falta cierta audacia para presentar como certificado de buena conducta unas vacunas donadas por otros, destinadas a niños expuestos a la polio por las condiciones que la misma guerra creó.
Si ese es el argumento más sólido que puede ofrecer frente a una acusación de genocidio, entonces sus dichos equivalen en prácticamente a una confesión.
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