El Muro de Jericó, Nova y lo que Israel se niega a investigar

A tres años del 7 de octubre de 2023, el gobierno de Netanyahu sigue bloqueando una comisión estatal de investigación independiente sobre el peor fracaso de seguridad en la historia de Israel.

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El Muro de Jericó, Nova y lo que Israel se niega a investigar
Foto: Pegatina del Movimiento por la Calidad del Gobierno en Israel

En Israel las comisiones estatales se forman por decisión del gobierno, pero sus miembros los nombra el presidente de la Corte Suprema. Tienen poder para exigir documentos y citar testigos. Se han creado para asuntos mucho menos graves que la muerte de unos 1.200 israelíes.

El apoyo ciudadano es amplio. Todas las encuestas muestran una mayoría a favor de una comisión estatal.

Una encuesta del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional (INSS) de la Universidad de Tel Aviv, de septiembre de 2026, registró un 75 % a favor, incluido el 52 % de los votantes de la coalición; otra del noticiero N12 (Canal 12), de octubre de 2026, arrojó un 66 % a favor, un 21 % en contra y un 13 % de indecisos, aunque entre los votantes de la coalición el apoyo bajaba al 37 %, frente al 93 % entre los de la oposición.

Esa brecha muestra que una pregunta que debería ser de Estado se ha vuelto partidista: según el Instituto Israelí de la Democracia, entre los israelíes judíos de derecha el apoyo a una comisión estatal cayó del 57 % en enero de 2025 al 36 % en diciembre, aun tratándose de la peor tragedia de la historia del país.

El gobierno ha cambiado de argumento con el tiempo. Primero dijo que investigar en plena guerra era un error. Tras el alto el fuego de octubre de 2025, la Corte Suprema le advirtió que ya no había una razón sólida para negarse.

Hoy sostiene que el tribunal no tiene autoridad para obligarlo a crear una comisión estatal, por la separación de poderes y presentó un proyecto en el cual se formaría una comisión de investigación, pero con miembros que de no mediar un acuerdo, serían nombrados por la propia mayoría de representantes en la Knesset lo que le resta independencia y credibilidad.

El Movimiento por la Calidad del Gobierno en Israel la llamó una comisión de encubrimiento. Las familias de víctimas y sobrevivientes del 7 de octubre, agrupadas en el "Consejo de Octubre", la rechazaron.

El pasado 7 de octubre, al cumplirse tres años del ataque, hubo protestas en todo el país exigiendo una investigación estatal.

El plan que Israel tenía en sus archivos

Los servicios de inteligencia israelíes tenían en 2022 un plan de ataque de Hamás de unas 40 páginas, al que llamaron "Muro de Jericó". El New York Times lo reveló en noviembre de 2023 tras revisar una versión traducida; no publicó el texto íntegro y sus fuentes no han sido identificadas.

Según Channel 12, el documento estaba en árabe, fue escrito en octubre de 2021 y la Unidad 8200 lo obtuvo y tradujo en abril de 2022. Una investigación interna del ejército ubica la obtención en mayo de 2022 y la información original en agosto de 2021. Las fechas no coinciden entre fuentes, y conviene decirlo.

Lo central no está en esa discrepancia, sino en qué se hizo con el documento:

•         Circuló entre muchos oficiales de inteligencia y militares, que lo juzgaron "aspiracional", demasiado ambicioso para Hamás.

•         La división de Gaza lo trató como una "brújula": Hamás sabía adónde quería ir, pero no había llegado.

•         Según la investigación militar, los analistas no lo conectaron con inteligencia previa de 2016 sobre los mismos planes y por eso lo vieron como un plan no listo.

•         En julio de 2023, una analista de la Unidad 8200 advirtió que un ejercicio de Hamás reproducía el plan y que era "un plan diseñado para empezar una guerra". Un coronel de la división de Gaza respondió que se trataba de un escenario imaginario y recomendó esperar.

Qué supo el primer ministro sigue sin resolverse. Netanyahu afirma que no recibió ninguna advertencia y cita evaluaciones que daban por disuadido a Hamás.

En septiembre de 2026, Haaretz reveló que el presidente de Emiratos Árabes Unidos, Mohamed bin Zayed, lo llamó una semana y media antes del ataque para advertirle que Yahya Sinwar preparaba una gran operación. El New York Times lo confirmó con dos fuentes, y el Wall Street Journal informó que el jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, también lo llamó días antes. Netanyahu lo niega y anunció demandas por difamación.

Ya no es la palabra de un diario contra la del primer ministro: son varias investigaciones independientes contra una negativa. Qué escuchó exactamente y por qué no lo transmitió es lo que solo una comisión con poder para exigir registros podría zanjar.

Lo que el plan describía y lo que ocurrió

El diseño general del plan coincide con lo que Hamás hizo el 7 de octubre. Esta comparación se apoya en los resúmenes publicados, no en el texto original, que nadie ha divulgado.

Según lo publicado, el plan preveía abrir el ataque con cohetes para obligar a los soldados a correr a los refugios; usar drones para inutilizar las cámaras y las ametralladoras automáticas de la valla; romper la barrera en unos 60 puntos; hacer entrar a los combatientes en masa en parapentes, motocicletas y a pie; tomar la base de Re'im, sede de la división de Gaza, y las comunidades del sur, y atacar en sábado o en un día festivo, cuando hay menos soldados de guardia.

El 7 de octubre, Hamás abrió el ataque con una barrera de cohetes, inutilizó con drones las cámaras y las ametralladoras de la valla, abrió brechas múltiples a lo largo de la frontera y entró en parapentes, motocicletas y a pie. Invadió partes de la base de Re'im, atacó kibutz y ciudades del sur, y lo hizo en Shabat, en plena festividad judía.

Lo ocurrido reproduce casi punto por punto lo que el plan describía: la misma secuencia, los mismos medios y los mismos objetivos. En lo que se ha podido revisar no aparecen detalles de las masacres de civiles ni de objetivos como el festival Nova.

El propio Times escribió que Hamás siguió el plano con precisión sorprendente. El documento ya se parecía a un memorándum del Ministerio de Defensa de 2016, que preveía una invasión con toma de rehenes.

El plan era una advertencia sobre la forma del ataque, no un aviso con fecha. Pero que la forma coincida casi punto por punto es lo que obliga a preguntar por qué una información tan precisa quedó sin consecuencias.

Nova: un tercio de las víctimas en un lugar que nadie había previsto

En el festival Nova, y mientras los asistentes huían murieron 364 personas, cerca de un tercio de las víctimas del día, y 44 fueron secuestradas. Asistían unas 3.500 personas, a unos cinco kilómetros de la frontera. Es el ataque individual más mortífero de esa jornada.

La investigación del ejército sobre Nova, dirigida por el general de brigada (r) Ido Mizrahi y publicada en abril de 2025, concluye que el festival no era un objetivo planeado por Hamás: unos 100 atacantes que llegaron a la zona iban en realidad hacia la ciudad de Netivot. Fuentes de seguridad israelíes estiman que Hamás no sabía del festival, que se había alargado a último momento hasta el sábado.

Lo que sí documenta la investigación y es grave es que el ejército sabía que había miles de jóvenes a cinco kilómetros de la valla y actuó como si no estuvieran allí.

•         El ejército autorizó el festival, pero no informó a las tropas desplegadas en la frontera.

•         Nova no aparecía en ninguna evaluación militar la víspera, aun después de que se detectaran señales sospechosas de actividad de Hamás.

•         Según la misma investigación, la información sobre la matanza no llegó a las fuerzas regionales ni al Comando Sur. Cuando entraron los atacantes, solo 31 policías armados defendían el lugar, y los pocos soldados que combatieron allí llegaron horas después.

•         La matanza principal dentro del recinto duró casi una hora, entre las 9:15 y las 10:10, sin que el ejército llegara a detenerla: los atacantes se retiraron por su cuenta, y la zona no quedó asegurada hasta cerca de las 15:00.

El propio ejército admite que falló en proteger a los asistentes. La pregunta que deja el Muro de Jericó es incómoda sin necesidad de teorías: el Estado tenía un plan que describía el asalto a la frontera y a las bases, y aun así se autorizó una concentración masiva de jóvenes a pocos kilómetros de la valla sin que quienes debían custodiarla lo supieran. Quién la aprobó, con qué evaluación de riesgo y por qué esa evaluación no incluyó lo que inteligencia ya sabía son preguntas legítimas, no una acusación de complicidad.

Lo que solo una comisión estatal puede aclarar

Hay vacíos que ni el periodismo ni las investigaciones internas del ejército pueden cerrar, porque exigen documentos, registros y testimonios bajo obligación legal.

1.       Quién supo qué y cuándo. Si el Muro de Jericó llegó o no al nivel político. Netanyahu lo niega; Haaretz sostiene que fue advertido; Channel 12 dice que los jefes de inteligencia no informaron a la cúpula. Tres versiones, ningún registro público que las decida.

2.       Por qué se ocultaron advertencias. Según Channel 12, una alerta de agosto de 2023 no llegó a los mandos superiores y se encargó un nuevo informe que no mencionaba el plan; una comisión debe establecer por qué.

3.       Cómo se autorizó Nova. Quién aprobó el festival, con qué análisis de riesgo, y por qué las tropas de la frontera no fueron informadas.

4.       La Directiva Aníbal. Es un procedimiento del ejército israelí, creado en 1986, para impedir que el enemigo se lleve a soldados capturados: autoriza a usar la fuerza contra los captores aun si eso pone en riesgo la vida del secuestrado. Una investigación de Haaretz de julio de 2024 encontró que comandantes ordenaron aplicarla el 7 de octubre, aunque se creía cancelada desde 2016. El propio diario dijo que no es posible determinar cuántos civiles o soldados murieron por esos procedimientos. Hay casos concretos sin resolver, como el de la casa de Pessi Cohen en Be'eri, donde murieron 13 de 14 rehenes mientras el ejército atacaba.

5.       Nova y el fuego propio. Haaretz informó, citando a una fuente policial, que un helicóptero israelí pudo haber herido a asistentes; la policía lo negó. Un informe de la ONU recogió denuncias de helicópteros sobre el festival y no pudo verificarlas. Un peritaje forense independiente de los vehículos, que el Estado conserva, aclararía qué daño corresponde a qué arma.

La cifra de víctimas por fuego israelí, sea pequeña o grande, es una pregunta con derecho propio, especialmente para las familias. No cambia que la gran mayoría de las muertes fueron causadas por los atacantes.

Lo que este artículo no afirma, y lo que replica la otra parte

No hay prueba pública de que el gobierno dejara pasar el ataque a propósito, ni de que el fuego israelí explique una proporción relevante de las muertes. Pero incluso la explicación más extendida, de una combinación de arrogancia, supuestos erróneos sobre Hamás y advertencias ignoradas también necesita de una comisión independiente que la investigue y lo publique. Es el respeto mínimo que requiere la memoria de las víctimas, israelíes y palestinos.

El gobierno y sus defensores sostienen que investigar en plena guerra era imprudente, que Netanyahu nunca recibió advertencias y que la falla fue de la cúpula militar y de inteligencia, que no informó al nivel político. Añaden un argumento institucional: parte de la derecha desconfía de que un juez nombrado por la Corte Suprema presida la investigación, en medio del debate sobre los límites de ese tribunal.

Estas objeciones explican la demora, pero no la justifican indefinidamente. Si la responsabilidad es de la cúpula militar, una comisión independiente la establecerá con pruebas. Si hubo omisiones políticas, también. Lo que ninguna de las dos versiones puede ofrecer es una respuesta creíble sin un órgano con poder real para exigir los registros.

Tampoco puede cerrarse este capítulo sin mirar la otra mitad de la tragedia. La guerra que siguió al 7 de octubre ha dejado en Gaza más de 74.000 muertos y más de 175.000 heridos, según el Ministerio de Salud del enclave, un recuento que no distingue entre civiles y combatientes ni incluye a los desaparecidos bajo los escombros, y cuyo orden de magnitud el propio ejército israelí terminó aceptando. Son decenas de miles de niños, familias enteras borradas, barrios reducidos a escombros y una población desplazada una y otra vez. Ese dolor no compite con el israelí ni lo relativiza: es parte de la misma catástrofe, y también merece verdad y rendición de cuentas.

 

Redactado con la asistencia de IA a partir de investigación y criterio editorial humano — ver nuestro proceso

 

 

Fuentes

•         New York Times (Bergman y Goldman, 30/11/2023), republicado por TRANSCEND: el plan "Muro de Jericó" y las advertencias. El título "False Flag" lo puso el sitio que republica, no el Times.

•         Times of Israel, investigación del ejército sobre el plan

•         Times of Israel, reporte de Channel 12 sobre abril de 2022

•         Times of Israel, advertencia ocultada en agosto de 2023

•         Times of Israel, investigación del ejército sobre Nova

•         Israel National News / TPS, tercer aniversario de Nova

•         Business Insider, sobre el informe de Haaretz en Nova

•         Al Jazeera, sobre la Directiva Aníbal (resume a Haaretz)

•         Informe de la ONU A/HRC/56/CRP.3

•         Human Rights Watch, informe sobre el 7 de octubre

•         NBC News, sobre el plan y su revelación

•         CNN en Español (vía KEYT), sobre el reportaje de Haaretz de septiembre de 2026

•         JNS en español, respuesta de Netanyahu

•         Ara.cat, anuncio de comisión no estatal

•         Ara.cat, Netanyahu y la investigación pendiente

•         Resumen del 22/12/2025 sobre el proyecto Kallner

•         Ultima Hora, aplazamiento de 2025

•         Noticias de Navarra, encuesta del Canal 12 (24/11/2024)

•         La Libre (05/05/2026), encuesta IDI y tribunal

•         Haaretz (20/09/2026), encuesta del INSS sobre la comisión estatal

•         Jerusalem Post (10/2026), encuesta de N12 sobre la comisión estatal

•         Israel National News, primera lectura (07/07/2026)

•         Ynet, depósito de vehículos de Tkuma