Pesaj 2025: la pregunta que no envejece

Cada año en el seder se narra la misma historia: éramos esclavos y fuimos liberados. La pregunta es si esa narración nos obliga a algo más que recordar, y si ese "nosotros" puede incluir a quienes hoy también esperan ser liberados.

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Pesaj 2025: la pregunta que no envejece

Cada año en el seder se narra la misma historia: éramos esclavos y fuimos liberados. La pregunta es si esa narración nos obliga a algo más que recordar, y si ese "nosotros" puede incluir a quienes hoy también esperan ser liberados.


La Hagadá nos instruye: en cada generación, cada persona está obligada a verse a sí misma como si hubiera salido personalmente de Egipto.

Esa instrucción tiene consecuencias. Si la esclavitud no es solo un recuerdo sino una experiencia que debemos actualizar, la liberación tampoco puede ser solo un relato. Tiene que ser una exigencia.

¿De quién es el "nosotros"?

Durante siglos, el "nosotros" de Pesaj fue exclusivamente judío. Nosotros fuimos esclavos, nosotros fuimos liberados, nosotros recibimos la Torá.

Pero ese "nosotros" siempre tuvo vocación universal. La historia del Éxodo no es solo sobre el pueblo judío. Es sobre cualquier pueblo oprimido que busca libertad.

En el seder, cuando abrimos la puerta para Elías, ¿a quién estamos invitando? ¿Solo al profeta que anuncia la redención judía, o al mensajero de una liberación más amplia?

La pregunta que incomoda

Este año, al sentarnos al seder, muchos pensaremos en personas bajo escombros, en desplazados, en quienes viven bajo ocupación militar.

Pensar en ellos no es traicionar la tradición judía. Es honrarla.

La pregunta que incomoda es: si nos vemos a nosotros mismos como quienes salieron de Egipto, ¿podemos ignorar a quienes siguen esclavizados? ¿Podemos celebrar nuestra liberación mientras otros esperan la suya?

La exigencia del recuerdo

La Hagadá dice: "En cada generación se levantan contra nosotros para aniquilarnos". Es cierto. El antisemitismo es real y persistente.

Pero esa verdad no puede convertirse en justificación para la indiferencia ante el sufrimiento ajeno. Reconocer nuestra propia vulnerabilidad no nos exime de reconocer la vulnerabilidad de otros.

Al contrario: nos obliga más.

Pesaj 2025

Este Pesaj, la pregunta que no envejece vuelve a formularse: ¿qué hacemos con lo que sabemos?

Sabemos lo que es ser esclavo. Sabemos lo que es ser perseguido. Sabemos lo que cuesta el silencio.

La pregunta es si ese conocimiento nos compromete solo con nosotros mismos, o con todos los que todavía esperan ser libres.


Publicado en abril de 2025