La acusación de antisemitismo como escudo protector
Comentario de Eduardo Asfura en el programa Palestina por Siempre, de Radio Universidad de Chile (12/04/26)
Por Eduardo Asfura
En el debate contemporáneo sobre Palestina, se ha vuelto cada vez más evidente el uso instrumental de la acusación de antisemitismo por parte de la dirigencia sionista como un recurso para deslegitimar y silenciar críticas políticas. Lo que en su origen fue —y sigue siendo— una denuncia necesaria frente a una forma histórica y brutal de odio, es hoy, en muchos casos, transformado en un escudo retórico que busca inhibir cualquier cuestionamiento a las acciones del Estado de Israel. Esta estrategia no solo desplaza el foco del debate, sino que además impone un costo moral inmediato a quien se atreve a criticar, colocándolo en una posición defensiva desde la cual resulta difícil sostener una discusión racional.
El problema se agrava cuando esta acusación se aplica de manera indiscriminada, alcanzando incluso a voces judías críticas, incluidos sobrevivientes del Holocausto, cuya experiencia histórica es utilizada paradójicamente para invalidar sus propias posiciones. De este modo, se produce una inversión inquietante: quienes apelan a principios universales de derechos humanos son acusados de odio, mientras que el contenido de sus argumentos queda sin responder. A ello se suma el uso de comparaciones desviantes —como exigir pronunciamientos sobre otros conflictos internacionales— que buscan diluir la especificidad de la crítica y evitar el fondo del asunto. Este conjunto de prácticas no solo empobrece el debate público, sino que también trivializa el antisemitismo real, al convertirlo en una herramienta de uso político antes que en una alerta frente a una forma de discriminación que debe ser combatida con toda seriedad.