Ilan Pappé y la actualidad de una advertencia histórica

Para el historiador israelí Ilan Pappe lo que ocurre en Gaza y en los territorios ocupados no puede entenderse como una anomalía ni como una reacción circunstancial, sino como la continuación de un proyecto político iniciado en 1948.

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Hace ya varios años, el historiador israelí Ilan Pappé concedió una entrevista que hoy adquiere una fuerza inesperada. En un contexto en que el gobierno de Israel declara abiertamente sus intenciones de expansión territorial y dirigentes políticos hablan sin ambigüedades sobre desplazamientos masivos de población palestina, las reflexiones de Pappé resuenan con una claridad inquietante.

La entrevista —disponible con subtítulos automáticos en español— permite acceder de manera directa a uno de los intelectuales israelíes más críticos del sionismo contemporáneo y de las políticas del Estado de Israel. Lejos de los eufemismos diplomáticos, Pappé desarrolla una lectura histórica estructural del conflicto, sosteniendo que lo que ocurre en Gaza y en los territorios ocupados no puede entenderse como una anomalía ni como una reacción circunstancial, sino como la continuación de un proyecto político iniciado en 1948.

La Nakba como proceso continuo

Uno de los ejes centrales de su análisis es la idea de que la Nakba —la expulsión y huida forzada de cientos de miles de palestinos durante la creación del Estado de Israel— no fue un episodio cerrado del pasado, sino el inicio de un proceso que, según él, continúa hasta hoy. Pappé ha descrito ese proceso como una política sistemática de desplazamiento y fragmentación territorial.

Escuchar hoy sus palabras, cuando autoridades israelíes hablan explícitamente de “transferencias” de población o de la necesidad de “reconfigurar” el territorio, otorga a aquella conversación un carácter casi premonitorio.

Del paradigma de dos Estados a la crisis del modelo

En la entrevista, Pappé cuestiona la viabilidad real de la solución de dos Estados, señalando que la expansión constante de asentamientos y el control territorial hacen prácticamente imposible la constitución de un Estado palestino soberano y viable. En su lugar, propone debatir un modelo basado en igualdad de derechos para todas las personas que viven entre el río Jordán y el mar Mediterráneo.

Lo que en su momento podía parecer una postura marginal dentro del debate internacional, hoy se inserta en una discusión global más amplia sobre colonialismo, apartheid y derechos humanos.

Israel y la transparencia de sus intenciones

Uno de los elementos que vuelve especialmente vigente esta entrevista es la creciente franqueza con que sectores del liderazgo israelí expresan objetivos expansionistas. Si durante décadas muchas políticas podían presentarse como medidas de “seguridad”, hoy el lenguaje oficial es menos ambiguo.

En ese escenario, la lectura histórica de Pappé adquiere un nuevo peso: no se trataría de desviaciones coyunturales, sino de la expresión abierta de una lógica fundacional.

La importancia de revisar la historia

Pappé insiste en que sin un reconocimiento honesto de los hechos históricos —incluida la responsabilidad en la expulsión de palestinos— no puede haber reconciliación ni justicia. Para él, el conflicto no se resolverá únicamente mediante negociaciones diplomáticas, sino mediante una transformación profunda del marco político y moral que lo sustenta.

Esta entrevista, realizada años atrás, no es solo un documento académico: es una pieza que ayuda a comprender el presente. En momentos en que la violencia y el desplazamiento vuelven a ocupar el centro de la escena, sus palabras invitan a reflexionar sobre las raíces estructurales del conflicto y sobre los caminos posibles hacia un futuro distinto.