El asesinato de Rabin por un "extremista aislado" que no estaba solo

Es habitual en el relato de Israel que se describa a figuras como Ben Gvir o Yigal Amir, el asesino de Rabin, como fanáticos aislados. Pero la historia y los hechos muestran que ambos son piezas necesarias del mismo proyecto, funcionales al sueño del Gran Israel.

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El asesinato de Rabin por un "extremista aislado" que no estaba solo
Rabin y la reconstitución de escena de su asesinato. Dan Hadani collection, National Library of Israel

Esta semana recibimos nuevamente un correo de Nathan, quien se define a sí mismo como "judío sionista, pacifista, respetuoso de la diversidad". Nos acusa, entre otras cosas, de generar odio hacia Israel y los judíos, de amparar a Hamás y de no merecer el nombre "judía" que lleva nuestra agrupación.

Junto a la carta nos adjuntó un extenso documento sobre "la estrategia para lograr una paz duradera" en Medio Oriente, construido en gran parte sobre el argumento de que el extremismo violento —entendido como fenómeno ajeno a las instituciones— es el principal obstáculo para la paz.

No vamos a detenernos aquí en las acusaciones. Pero hay una frase, casi al pasar, dentro del documento que nos adjunta, que merece atención propia porque condensa una de las ideas más extendidas —y menos examinadas— dentro de buena parte de la comunidad judía sionista.

Nathan nos dice que el asesinato de Isaac Rabin fue obra de "un extremista judío 'pseudo religioso'", un caso aislado, patológico, sin relación con ninguna corriente organizada de pensamiento. Es una lectura que circula con tanta naturalidad que rara vez se la cuestiona.

Yigal Amir, de 25 años en el momento del crimen, no era un hombre solo con una idea fija. Era un estudiante de derecho en la Universidad Bar-Ilan, veterano del ejército, criado en escuelas religiosas convencionales[1] y profundamente instruido en halajá[2].

Antes del asesinato, rabinos vinculados al movimiento de colonos habían declarado en público que ceder territorio bajo los Acuerdos de Oslo constituía una amenaza a vidas judías[3], y algunos invocaron explícitamente el concepto de din rodef —la ley del "perseguidor", que en ciertas lecturas del derecho talmúdico autoriza a dar muerte a quien pone en peligro inminente la vida de otros— aplicado a Rabin[4].

En sinagogas y asentamientos circularon panfletos que debatían si Rabin calificaba como rodef o como moser (informante)[5], ambas categorías sancionadas con pena de muerte en la halajá tradicional[6].

Amir mismo declaró en su juicio, el 6 de diciembre de 1995: sabía que la ley judía y el din rodef significan que si se ha intentado todo lo demás y nada funciona, entonces hay que matarlo[7].

Nada de esto exculpa a Amir ni traslada la responsabilidad penal a otro lugar. Pero sí desmiente la idea de que se trató de un caso "pseudo religioso" aislado, comparable a la patología individual de cualquier fanático suelto.

El escritor israelí Ze'ev Chafets lo resumió sin rodeos poco después del asesinato: no era un caso solitario sino exactamente un producto de la cultura ortodoxo-nacionalista extremista de la que provenía, entrenado por sus rabinos. Era, dijo, "el vecino de al lado"[8].

Esa cultura tiene una genealogía que en AJDA hemos trazado en otros artículos: Abraham Isaac Kook y su hijo Zvi Yehuda Kook desarrollaron una teología según la cual el asentamiento judío en la totalidad de la Tierra de Israel es un paso necesario e irreversible del proceso de redención mesiánica[9].

De esa teología nació, en 1974[10], tras la guerra de Yom Kipur[11], el movimiento Gush Emunim, que convirtió el mandato religioso en programa político[12] de colonización del territorio ocupado[13].

La misma corriente que interpretó a Rabin como un rodef por negociar Oslo es la que hoy interpreta cada evacuación de un puesto de colonos como una traición y cada expansión como un cumplimiento profético. No son dos fenómenos distintos —uno, un asesinato aislado de 1995; otro, la violencia de colonos contemporánea— sino la misma corriente ideológica en dos momentos de su historia.

Y esa corriente ya no es marginal. Los herederos políticos directos de Kahane y de Gush Emunim ocupan hoy carteras ministeriales en el gobierno de Israel[14]. Lo que en 1995 se calificó como la aberración de un individuo aislado es, treinta años después, gobierno.

Este es el punto que queremos poner sobre la mesa: buena parte del ideario sionista —incluido el que expresa Nathan en su carta— necesita sostener una asimetría muy precisa. La violencia palestina se explica siempre por su ideología: Hamás, el yihadismo, el extremismo como sistema de creencias que produce actos. La violencia judía extremista, en cambio, se explica por la patología individual: un "aislado", un caso "pseudo religioso", una excepción lamentable dentro de una tradición sana. Esa asimetría permite condenar el terrorismo de un lado como expresión de una ideología peligrosa que hay que erradicar, y el del otro como un accidente ajeno a cualquier corriente de pensamiento organizada.

Pero el asesinato de Rabin no admite esa lectura. Tuvo rabinos que discutieron públicamente su legitimidad religiosa, una organización (Eyal) en la que Amir militaba, panfletos que circulaban en sinagogas, y una teología con nombre, autores y genealogía identificable que sigue viva y hoy gobierna.

La palabra "aislado" hace un trabajo ideológico específico cuando se aplica a la violencia propia, y ese trabajo merece ser nombrado. Nathan escribe con sinceridad y con la intención de dialogar; se lo agradecemos. Pero justamente por eso vale la pena mostrarle, con datos y no con acusaciones, que la historia que nos cuenta —la del extremista aislado— no es la que ocurrió.

 

 

"Redactado con asistencia de IA a partir de investigación y criterio editorial humano — ver nuestro proceso"

 

 

Notas

[1] Sobre el perfil biográfico de Amir —estudiante de derecho en la Universidad Bar-Ilan, veterano de la Brigada Golani (servicio hesder) y educado en escuelas religiosas convencionales— ver Ehud Sprinzak, Brother Against Brother: Violence and Extremism in Israeli Politics from Altalena to the Rabin Assassination (Nueva York: Free Press, 1999); Ami Pedahzur y Arie Perliger, Jewish Terrorism in Israel (Nueva York: Columbia University Press, 2009); Yoram Peri (ed.), The Assassination of Yitzhak Rabin (Stanford: Stanford University Press, 2000).

[2] Sobre su formación halájica específica, ver Sprinzak, Brother Against Brother (1999); Pedahzur y Perliger, Jewish Terrorism in Israel (2009).

[3] Sobre las declaraciones públicas de rabinos vinculados al movimiento de colonos antes del asesinato, ver Sprinzak, Brother Against Brother (1999); Jewish Telegraphic Agency, cobertura contemporánea de 1995.

[4] Sobre la invocación explícita del din rodef aplicado a Rabin, ver Pedahzur y Perliger, Jewish Terrorism in Israel (2009).

[5] Pedahzur y Perliger documentan específicamente la proliferación de panfletos en sinagogas y asentamientos que debatían la aplicación de rodef y moser a Rabin en 1995; ver Jewish Terrorism in Israel (2009).

[6] Sobre el estatus de ambas categorías —rodef y moser— como faltas capitales en la halajá tradicional, ver Pedahzur y Perliger, Jewish Terrorism in Israel (2009).

[7] Ver Jewish Telegraphic Agency, «Killer of Rabin Testifies: Jewish Law Dictated Actions»; Globes, «Yigal Amir Trial Opens — Amir Admits to Shooting Rabin By "Din Rodef"».

[8] Declaración de Ze'ev Chafets a la prensa, noviembre de 1995; ver Washington Report on Middle East Affairs, diciembre de 1995.

[9] Sobre la teología de Abraham Isaac Kook y Zvi Yehuda Kook, ver Ian Lustick, For the Land and the Lord: Jewish Fundamentalism in Israel (Nueva York: Council on Foreign Relations, 1988).

[10] Gush Emunim se fundó formalmente en febrero de 1974; ver Lustick, For the Land and the Lord (1988).

[11] La fundación tuvo lugar meses después de la guerra de Yom Kipur (1973), en un clima de crisis dentro del sionismo religioso; ver Lustick, For the Land and the Lord (1988).

[12] Sobre la conversión del mandato religioso kookista en programa político de asentamiento, ver Lustick (1988); Sprinzak, Brother Against Brother (1999).

[13] El territorio colonizado por Gush Emunim corresponde a Judea, Samaria y Gaza, ocupados por Israel en la guerra de 1967; ver Lustick, For the Land and the Lord (1988).

[14] Sobre Itamar Ben-Gvir (ministro de Seguridad Nacional desde 2022, con una breve interrupción en 2025) y Bezalel Smotrich (ministro de Finanzas desde 2022) como herederos políticos de Kahane y Gush Emunim, ver Encyclopaedia Britannica, «Itamar Ben-Gvir»; Time, «Why the U.K. and Allies Sanctioned Israeli Ministers Ben-Gvir and Smotrich» (2026).