Desde el río hasta el mar: una consigna que significa demasiadas cosas
"From the river to the sea, Palestine will be free" es probablemente la consigna más denunciada y menos explicada del conflicto israelí-palestino.
Se la prohíbe en manifestaciones en Austria y Alemania, se suspende a un parlamentario británico por pronunciarla, y al mismo tiempo la coreaban decenas de miles de personas en Washington, Londres y Santiago.
La pregunta que casi siempre se le hace —¿es antisemita, sí o no? —no tiene una sola respuesta porque no tiene un solo emisor ni una sola intención detrás.
Funciona como una prueba de Rorschach política: la misma frase, dicha por corrientes con proyectos incompatibles entre sí, entrega lecturas que van de la coexistencia civil a la eliminación de otro pueblo.
Este artículo no busca decidir si la consigna "es" o "no es" aceptable. Busca mostrar el abanico real de quienes la usan, sin ocultar que para algunos sí significa expulsar judíos al mar — y sin ocultar que la derecha israelí en el poder tiene, ahora mismo, su propia versión de la misma aspiración territorial, con la diferencia de que la está ejecutando mediante desplazamiento forzado, violencia de colonos y anexión de territorio, documentados por organismos de la ONU y de derechos humanos.
Un origen menos claro de lo que ambos bandos afirman
Suele presentarse la consigna como si derivara directamente de la Carta de la OLP de 1964 o 1968, pero la frase tal como se canta hoy no aparece documentada en la prensa política palestina de los años 60 y 70.
Su rastro como eslogan coreado en manifestaciones es más tardío, y su primera aparición exacta sigue siendo, en rigor, incierta. Esto importa: buena parte de la disputa actual asume una genealogía lineal que la evidencia documental no sostiene.
Lo que sí está documentado es el contenido programático temprano: en 1969 Fatah proclamó como objetivo un "estado palestino democrático" con ciudadanía igualitaria para musulmanes, cristianos y judíos — una formulación que, en su letra oficial, no llamaba a expulsar a la población judía sino a disolver el carácter etnocrático del estado. Arafat repitió esa imagen ante la ONU en 1974.
Las corrientes palestinas: mismo territorio, proyectos distintos
Fatah / OLP clásica. Estado democrático secular con ciudadanía igualitaria para las tres religiones — incompatible con Israel como estado judío, pero no equivalente, en su letra, a la expulsión de la población judía.
FPLP e izquierda secular. Marco anticolonial, análogo a otras luchas de liberación nacional (Argelia, Sudáfrica); el énfasis está en desmantelar la ocupación y la discriminación, no en exclusión religiosa.
Hamas. Aquí la lectura eliminacionista tiene sustento textual explícito. La Carta de 1988 no se limita a rechazar al sionismo como proyecto político: contiene pasajes abiertamente antisemitas.
El documento de 2017 distingue formalmente "judíos" de "sionistas" pero mantiene el rechazo a Israel en cualquier frontera.
En 2012, Khaled Mashaal declaró en Gaza: "Palestina es nuestra, del río al mar y del sur al norte. No habrá concesión de ni una pulgada de tierra." Negar que esta lectura existe sería tan deshonesto como pretender que es la única.
Activismo internacional contemporáneo. El terreno más heterogéneo: conviven bajo la misma consigna personas que la usan en sentido civil (un estado, ciudadanía igualitaria), personas que la repiten sin conocer su historia programática, y una minoría más cercana a la lectura de Hamas. Esta heterogeneidad es lo que vuelve inestable a la consigna como vehículo de movilización masiva: su significado depende de quién la pronuncia, no solo del texto.
La consigna que no necesita decirse: el Gran Israel
Rara vez se pone en el mismo plano de escrutinio que la derecha israelí en el gobierno tiene su propia versión —más expansiva incluso— de la misma aspiración territorial, y que no se queda en lo retórico: se ejecuta mediante violencia de colonos, expulsión de comunidades enteras y anexión de territorio con respaldo ministerial.
Bezalel Smotrich, ministro de Finanzas con autoridad sobre la administración civil de Cisjordania, presentó en septiembre de 2025 un plan de anexión de 82% del territorio, explicando como principio "la máxima tierra con el mínimo de población árabe" y afirmando: "Nunca podrá haber un Estado palestino en nuestra tierra." Organismos de la ONU y de derechos humanos documentan que este no es un anuncio aislado sino un proceso administrativo en curso: en febrero de 2026 el gabinete de seguridad israelí aprobó medidas que la Relatora Especial de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados calificó de anexión bajo derecho israelí, y Amnistía Internacional registró el desplazamiento forzado de más de 600 personas de una sola comunidad beduina por violencia de colonos entre enero y febrero de ese año.
A esto se suma una versión todavía más amplia: Daniella Weiss, fundadora del movimiento colono Nachala y una de las figuras más influyentes del movimiento de asentamientos, declaró en una entrevista con ABC News de Australia que "sabemos por la Biblia que las fronteras reales del Gran Israel son el Éufrates y el Nilo", invocando las promesas territoriales del Génesis y el Deuteronomio. Es, literalmente, una consigna de río a río que excede largamente el territorio disputado entre israelíes y palestinos.
La asimetría no está en que un bando tenga una consigna ambigua y el otro no tenga ninguna. Está en que la consigna palestina es, sobre todo, un instrumento de movilización social sin aparato estatal detrás; la consigna israelí de la derecha gobernante es, hoy, política pública que se traduce en comunidades palestinas expulsadas de sus tierras, personas asesinadas por colonos y territorio anexado con financiamiento ministerial.
Exigirle cuentas a una sola de las dos consignas por su lectura más extrema, y no a la otra, no es un desacuerdo semántico: es selectividad.
Por qué la ambigüedad no es neutral
Ninguna de estas lecturas anula a la otra. El temor judío a la consigna no es paranoia: tiene sustento textual documentado (Hamas, 1988) y antecedentes recientes (7 de octubre de 2023). Al mismo tiempo, reducirla únicamente a esa lectura invisibiliza a millones de personas —incluidas muchas judías e israelíes— que la usan en sentido civil, con una genealogía que antecede largamente a Hamas.
"¿Es antisemita esta consigna?" no tiene respuesta útil sin especificar quién la dice y qué proyecto político concreto defiende esa persona cuando no está coreando un eslogan.
Exigirle a la frase que signifique una sola cosa —en cualquier dirección— es desconocer tanto la historia plural del movimiento palestino como el trauma judío legítimo que activa. Y mientras esa exigencia de univocidad se aplica con enorme energía a un eslogan de manifestación, rara vez se dirige con la misma intensidad a los mapas de "Gran Israel" que hoy cuelgan detrás de un ministro de Finanzas en funciones.
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Fuentes
- Carta de la OLP (1968, texto íntegro) — The Avalon Project, Yale Law School: https://avalon.law.yale.edu/20th_century/plocov.asp
- Carta de Hamas (1988, texto íntegro) — The Avalon Project, Yale Law School: https://avalon.law.yale.edu/20th_century/hamas.asp
- Origen documental de la consigna — Maha Nasser, citado en "On the History, Meaning, and Power of 'From the River to the Sea'", Mondoweiss (2023): https://mondoweiss.net/2023/11/on-the-history-meaning-and-power-of-from-the-river-to-the-sea/
- Plan de anexión del 82% de Cisjordania, declaraciones textuales de Smotrich (3 de septiembre de 2025) — The Times of Israel: https://www.timesofisrael.com/liveblog_entry/smotrich-presents-plan-to-annex-82-of-west-bank-threatens-to-destroy-pa-if-it-dares-to-try-to-harm-us/
- Medidas de anexión del gabinete de seguridad israelí (8 de febrero de 2026) y su calificación jurídica — Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos (OHCHR), declaración de la Relatora Especial: https://www.ohchr.org/en/press-releases/2026/02/special-rapporteur-condemns-israeli-attempts-further-annex-west-bank
- Desplazamiento forzado de comunidades palestinas por violencia de colonos (datos B'Tselem, enero-febrero 2026) — Amnistía Internacional: https://www.amnesty.org/en/latest/news/2026/02/israel-opt-global-impunity-fueling-israels-unlawful-annexation-measures-in-the-west-bank/
- Declaración de Daniella Weiss sobre "el Éufrates y el Nilo" — reportada en Yahoo News UK, citando entrevista original con ABC News Australia (2014, resurgida en 2024): https://uk.news.yahoo.com/nile-euphrates-inside-israels-expansionist-084100641.html
- Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia sobre la ocupación (19 de julio de 2024), https://www.icj-cij.org/index.php/node/204160