La ciudad que fue posible

Hubo un tiempo en que judíos y árabes compartían las mismas calles, los mismos mercados y los mismos vecindarios en una ciudad del Mediterráneo. Este es el relato de cómo eso terminó, y de quién tomó la decisión de que terminara.

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La ciudad que fue posible
Policías judíos, árabes y británicos encabezan el desfile de las "Bikurim" en Haifa, durante la festividad de Shavuot. Fuente: PikiWiki Israel - Wikimedia Commons. Dominio público.

Haifa, 1920–1948: crónica de una convivencia destruida

En los años treinta y cuarenta del siglo pasado, Haifa era una ciudad industrial, portuaria y cosmopolita donde musulmanes, cristianos, judíos y drusos vivían en una proximidad cotidiana que formaba parte de la vida normal de la ciudad. No era una sociedad sin conflictos — desde fines del siglo XIX, la llegada masiva de inmigrantes judíos impulsados por el proyecto sionista había generado tensiones crecientes con la población árabe local, tensiones que en los años treinta ya habían derivado en episodios de violencia abierta. Pero había algo real allí: una ciudad que funcionaba, con vecindarios mixtos, mercados compartidos, médicos que atendían pacientes del otro lado de la línea religiosa, y niños que jugaban en las mismas calles.

Los académicos que han estudiado ese período — entre ellos Mahmoud Yazbak y Yfaat Weiss en su investigación conjunta publicada por el Institute for Historical Justice and Reconciliation — documentan cómo Haifa, bajo el Mandato Británico, fue formalmente gobernada por un municipio binacional donde los asuntos de la ciudad se conducían en árabe, hebreo e inglés. Era la realidad administrativa de una ciudad que había aprendido, a pesar de sus contradicciones a funcionar en plural.

Allí vivió Shabtai Levy, un abogado nacido en Estambul en 1876 que había llegado a Palestina en 1894 y que desde 1941 ejerció como el primer alcalde judío de Haifa. Levy era parte de una generación de judíos sefaradíes y orientales que habían construido relaciones cotidianas con sus vecinos árabes a lo largo de décadas. Muchos de esos vecinos eran sus amigos personales.

Lo que compartían

El investigador Tamir Goren, de la Universidad Bar-Ilan, documentó en su libro sobre la cooperación judeo-árabe en el gobierno municipal de Haifa durante el Mandato Británico cómo ambas comunidades administraban juntas los servicios de la ciudad. Era una cooperación imperfecta, atravesada por desconfianzas crecientes a medida que el proyecto sionista avanzaba, pero era cooperación al fin.

En los barrios del puerto y el centro comercial de la ciudad vivían judíos sefaradíes que compartían idioma, cultura y costumbres con sus vecinos árabes, construyendo un tejido social más denso y más humano de lo que la historia posterior permitiría recordar. Esa trama se extendía más allá de Haifa: antes de 1936, trenes salían a diario desde la ciudad hacia Beirut y familias judías del Yishuv veraneaban en los montes del Líbano. Era una región interconectada donde la convivencia no era una aspiración sino una práctica cotidiana.

Los investigadores Manar Hasan y Ami Ayalon, del proyecto de memoria histórica sobre Haifa, han señalado que la irrupción del nacionalismo en esa ciudad no borró de inmediato las formas de vida compartida que existían — sino que las fue erosionando gradualmente, año tras año, hasta que el conflicto armado las destruyó por completo.

La fractura

La violencia de los años treinta y la radicalización de los nacionalismos — tanto árabe como sionista — fueron erosionando ese tejido. La revuelta árabe de 1936–1939 marcó un punto de quiebre: la autosegregación comenzó a reemplazar a la vida compartida. Pero fue en abril de 1948 cuando todo se destruyó de forma definitiva, en el transcurso de apenas 36 horas.

El 9 de abril de 1948, unidades del Irgún y el Lehi — organizaciones paramilitares judías — atacaron la aldea árabe de Deir Yassin, en las afueras de Jerusalén. La aldea no tenía relevancia militar estratégica y había firmado un pacto de no agresión con la Haganá. Entre 100 y 120 de sus habitantes fueron masacrados, incluyendo mujeres, ancianos y niños.

La noticia se propagó por toda Palestina en horas. Menájem Begín, comandante del Irgún y futuro primer ministro de Israel, reconoció posteriormente que la masacre tuvo un efecto deliberado de terror sobre la población árabe. Para las comunidades árabes de Haifa y otras ciudades, Deir Yassin no era un rumor sino una advertencia concreta sobre lo que podía ocurrirles

El 21 y 22 de abril de 1948, la Haganá lanzó la Operación Bi'ur Hametz — que en hebreo significa literalmente 'limpieza del leudado', la limpieza ritual de Pascua. En menos de dos días, la ciudad árabe de Haifa colapsó. Según el historiador israelí Benny Morris, la operación combinó ofensivas militares con una intensa campaña de guerra psicológica: transmisiones radiales en árabe anunciando que 'el día del juicio había llegado', camiones con altavoces recorriendo los barrios, y mensajes que llamaban a evacuar a mujeres, niños y ancianos.

El resultado fue una de las huidas masivas más rápidas de la guerra: en pocos días, una ciudad árabe de decenas de miles de habitantes quedó casi vacía. Las causas exactas de esa huida son objeto de debate historiográfico — participaron el miedo, las presiones de distintos liderazgos árabes, la táctica militar de la Haganá, y el terror sembrado por la masacre de Deir Yassin días antes. Pero sobre lo que ocurrió después, no hay disputa posible.

Las lágrimas de Shabtai Levy

El 22 de abril de 1948, en la sala de reuniones del ayuntamiento de Haifa, tuvo lugar una escena que quedó registrada en el informe oficial del comandante británico Hugh Stockwell, en documentos israelíes y en los relatos de varios de sus protagonistas.

La delegación árabe de la ciudad, reunida con autoridades judías y el general Stockwell para negociar una tregua, anunció de forma inesperada que no firmaría el cese al fuego. En cambio, declaró que la población árabe deseaba evacuar Haifa.

Era una decisión tomada en un contexto de terror: la masacre de Deir Yassin era un hecho reciente y conocido por todos los presentes, y la campaña de guerra psicológica de la Haganá llevaba días sembrando el pánico en los barrios árabes de la ciudad. Para la delegación, quedarse no era simplemente una opción de confianza — era una apuesta con la vida de su comunidad.

Shabtai Levy, con lágrimas en los ojos, suplicó a los notables árabes — muchos de los cuales eran sus conocidos personales — que reconsiderasen, diciéndoles que estaban cometiendo un cruel crimen contra su propio pueblo.

Yaacov Salomon, oficial de enlace de la Haganá, les aseguró que quienes permanecieran recibirían igualdad de trato y paz. El General Stockwell les dijo que habían tomado una decisión tonta. Puede que tuvieran razón.

Pero la delegación árabe había visto lo que ocurrió en Deir Yassin. Y decidió que no podía apostar con eso.

Era la escena de un mundo que se terminaba. El alcalde judío de una ciudad mixta, llorando, pidiéndole a sus vecinos árabes que no se fueran. Y sus vecinos, atrapados entre las presiones de sus propios líderes, la guerra y el miedo, subiendo a los barcos.

Lo que se perdió

En días, Haifa dejó de ser la ciudad que había sido. De los aproximadamente 62.000 árabes que vivían allí, quedaron entre 5.000 y 6.000. Los barrios que habían sido mixtos durante décadas se vaciaron. Las tiendas cerraron. Las mezquitas quedaron sin fieles. Una ciudad que había tardado generaciones en construir su vida compartida fue deshecha en horas.

Lo que la historia de Haifa demuestra no es que la convivencia era perfecta, ni que el conflicto no existía. Lo que demuestra es que la convivencia era real. Que había sido construida por personas concretas, con nombres propios, a lo largo de décadas de vida cotidiana. Y que fue destruida, no por una fatalidad histórica inevitable, sino por decisiones políticas y militares tomadas en un período muy breve.

Shabtai Levy gobernó Haifa hasta 1951, como alcalde de una ciudad que ya no era la misma. Murió en 1956. En sus últimos años, siguió siendo recordado por ese momento en el ayuntamiento: el anciano que lloró mientras le pedía a sus vecinos que se quedaran.

Haifa no es solo historia. Es también una pregunta sobre el presente y sobre el futuro. Si la convivencia fue posible allí — con todos sus conflictos, sus tensiones y sus imperfecciones — no puede sostenerse que el odio entre judíos y árabes sea una condición permanente de la naturaleza humana.

Lo que se destruyó en abril de 1948 fue la evidencia viviente de que otra historia era posible. Esa evidencia existió. Está documentada. Y quizás, en algún momento, pueda volver a ser algo más que un recuerdo.

 

FUENTES Y REFERENCIAS

Yazbak, Mahmoud y Weiss, Yfaat. Haifa Before and After 1948: Narratives of A Mixed City. Institute for Historical Justice and Reconciliation / Republic of Letters Publishing, 2011.

Goren, Tamir. Cooperation in the Shadow of Confrontation: Arabs and Jews in Local Government in Haifa during the British Mandate. Bar-Ilan University Press, 2008.

Hasan, Manar y Ayalon, Ami. 'Arabs and Jews, Leisure and Gender, in Haifa's Public Spaces'. En: Historical Memory Project on Haifa, Institute for Historical Justice and Reconciliation (IHJR). [Sobre la erosión gradual de la vida compartida bajo la presión del nacionalismo.]

Kessler, Oren. Palestine 1936: The Great Revolt and the Roots of the Middle East Conflict. Rowman & Littlefield, 2023. [Contexto sobre la interconexión regional judeo-árabe antes de la Revuelta Árabe.]

Morris, Benny. 1948 and After: Israel and the Palestinians. Oxford University Press, 1994. [Descripción de la Operación Bi'ur Hametz y la campaña de guerra psicológica.]

Karsh, Efraim. 'Were the Palestinians Expelled?' Commentary Magazine, julio 2000. [Cita documentada del informe del General Stockwell sobre la reunión del 22 de abril de 1948 en el ayuntamiento de Haifa.]

Sharfman, Daphna y Nachmias, Eli (eds.). Tea on the Casino's Balcony: Coexistence in Haifa during the British Mandate, 1920–1948. Haifa: Misphaton, 2006. [En hebreo.]

ScienceDirect. 'Haifa City Profile: Emergent Binationalism in a Settler Colonial City'. Cities, noviembre 2023.

Shabtai Levy (entrada biográfica). Wikipedia / Encyclopaedia Judaica. [Datos biográficos verificados.]

The Economist, 2 de octubre de 1948. [Reportaje sobre la evacuación árabe de Haifa.]