El Nunca Más es para todos: judíos chilenos rechazan la complicidad de Kast con Israel
Desde la Agrupación Judía Diana Arón rechazamos el giro proisraelí del actual gobierno y su política exterior, en pleno contexto de un genocidio en curso.
Nos preocupa la reciente designación de Gabriel Zaliasnik como embajador en Israel y la asesoría presidencial ya asentada de Eitan Bloch en el llamado segundo piso. Ambos han expresado públicamente posiciones alineadas con los objetivos del Estado de Israel, lo que plantea dudas razonables sobre su capacidad para representar con independencia los intereses del Estado de Chile.
Estas designaciones son una señal de legitimación hacia un gobierno que enfrenta escrutinio de la Corte Internacional de Justicia por sus crímenes en Gaza. Diversos sectores políticos han cuestionado este acercamiento, considerándolo una ruptura con la histórica defensa chilena de los derechos humanos.
Chile ha mantenido tradicionalmente una posición equilibrada, reconociendo tanto al Estado de Israel como el derecho al Estado de Palestina de existir, sin embargo, recientes decisiones y nombramientos del gobierno de Kast apuntan a un cambio de orientación.
En relación a las designaciones:
Según distintos medios de comunicación, el propio Bloch se ha definido públicamente como "un soldado político de Israel en la diáspora". A su vez, Zaliasnik- expresidente de la Comunidad Judía de Chile y dirigente sionista de larga trayectoria- ha construido su recorrido público manifestando un claro negacionismo con respecto a la limpieza étnica palestina y promoviendo un discurso racista y sesgado. En otro ámbito, hoy está siendo investigado por la fiscalía ante eventuales delitos de uso de gastos reservados para defensas penales, presiones sobre el Poder Judicial y espionaje político.
En un contexto internacional complejo y sensible, es fundamental que la política exterior chilena preserve su autonomía, su compromiso con los derechos humanos y una diplomacia coherente con los principios que históricamente la han guiado. La lealtad de ambos designados con el estado de Israel, estado que hoy comete un genocidio, es reprochable y no tiene justificación.
Como agrupación rechazamos la normalización de relaciones con Israel mientras persistan políticas que organismos internacionales designan como genocidas y de apartheid, condenando también la expansión de asentamientos en Cisjordania, la destrucción de medios de subsistencia y el asesinato de civiles.
Estas realidades contradicen el principio del "nunca más", que para nuestras generaciones surge tanto de la memoria del Holocausto como de la experiencia de la dictadura en Chile.